Martín Rosado encontró su vocación de servicio siendo aún adolescente, cuando decidió sumarse como voluntario en una campaña solidaria impulsada por la organización COEDHYC para ayudar a las familias afectadas por el crudo invierno. En ese entonces pensó que era “solo un voluntario”, pero el compromiso del equipo y el impacto que generaban lo llevaron a entender algo crucial: cuando eliges actuar, dejas de ser espectador y te conviertes en agente de cambio.
Desde ese momento, no ha parado. Su liderazgo lo llevó a coorganizar, junto a COEDHYC, IFOSOCJ y la Universidad Nacional de Moquegua, el I Concurso de Ciudadanía Juvenil Intercolegios, una iniciativa pionera que convocó a estudiantes de Samegua, San Antonio, Chen Chen y San Francisco, promoviendo el liderazgo estudiantil a través del debate democrático, la formulación de propuestas ciudadanas y el ejercicio parlamentario juvenil. Más allá del aprendizaje académico, Martín destaca que lo más valioso fue ver cómo los y las jóvenes ganaban conciencia, empoderamiento y conexión con su comunidad.
Hoy, Martín estudia Derecho en la PUCP, en Lima, pero mantiene firmes sus raíces en Moquegua. Está convencido de que el verdadero liderazgo nace del servicio y que cada joven tiene el potencial de transformar su entorno. Por eso, su compromiso ahora es formar y acompañar a nuevas generaciones para que no solo participen, sino que construyan futuro.
“Cuando a un joven se le escucha, se le forma y se le cree, el cambio es inevitable. Su voz importa, su actuar transforma, y su historia puede encender a muchas más… porque Moquegua es tierra de líderes.”, Martín Rosado.